Cirugía de Inestabilidad de Hombro: ¿Técnica Latarjet o Reparación de Bankart?

La inestabilidad de hombro es la incapacidad de la articulación para mantener la cabeza del húmero centrada dentro de la glenoides durante los movimientos normales. Puede manifestarse como luxaciones completas, subluxaciones o sensación de que el hombro «se sale».
La inestabilidad de hombro es una de las lesiones más frecuentes en pacientes jóvenes y deportistas. Cuando el hombro “se sale” de forma repetida, el problema no suele resolverse únicamente con fisioterapia y puede requerir una cirugía de hombro para estabilizar la articulación y prevenir nuevas luxaciones.
Actualmente, las dos técnicas más utilizadas para tratar la luxación recurrente son la reparación de Bankart y la técnica Latarjet. Aunque ambas buscan devolver estabilidad al hombro, existen diferencias importantes en la indicación, el tipo de lesión y el perfil del paciente ideal.
En este artículo te explicamos la diferencia entre Latarjet y Bankart, cuándo se recomienda cada procedimiento y cuál puede ser la mejor cirugía para luxación de hombro según tu caso clínico y nivel de actividad deportiva.
Entendiendo la inestabilidad: ¿Por qué se sale el hombro?
La articulación del hombro es la más móvil del cuerpo humano, pero también una de las más inestables. Su funcionamiento depende del equilibrio entre estructuras óseas, ligamentos, cápsula articular y músculos que mantienen la cabeza del húmero centrada dentro de la cavidad glenoidea.
Cuando ocurre una luxación de hombro, la cabeza del húmero pierde el contacto normal con la glenoides, generalmente tras un traumatismo, una caída o un gesto deportivo brusco. En muchos pacientes, especialmente jóvenes y deportistas, esta primera luxación puede producir lesiones en los tejidos estabilizadores del hombro y favorecer nuevos episodios de inestabilidad.
Una de las lesiones más frecuentes es el desgarro del labrum, conocido como lesión de Bankart. El labrum es un anillo de fibrocartílago que rodea la glenoides y ayuda a mantener estable la articulación. Cuando se rompe o se desprende, el hombro pierde parte de su estabilidad natural y aumenta el riesgo de sufrir una luxación recurrente.
Además, cada nuevo episodio de luxación puede generar un mayor desgaste de los huesos y tejidos blandos, haciendo que el hombro se salga con más facilidad incluso en movimientos cotidianos. Por eso, en pacientes con episodios repetidos, dolor o sensación de inseguridad, es importante valorar un tratamiento especializado para evitar que la lesión evolucione.
La Reparación de Bankart: El estándar anatómico
La reparación de Bankart es una de las técnicas más utilizadas en cirugía de hombro para tratar la inestabilidad anterior, especialmente en pacientes jóvenes con luxaciones recurrentes sin pérdida ósea importante. Su objetivo es reparar las estructuras dañadas y devolver al hombro su estabilidad anatómica natural.
¿En qué consiste el procedimiento?
La cirugía se realiza habitualmente mediante artroscopia de hombro, una técnica mínimamente invasiva que permite trabajar a través de pequeñas incisiones utilizando una cámara y material especializado.
Durante el procedimiento, el traumatólogo identifica el desgarro del labrum y vuelve a fijarlo a la glenoides mediante anclajes y suturas. Esta sutura de labrum permite restaurar la tensión normal de la cápsula articular y mejorar la estabilidad del hombro sin necesidad de grandes abordajes quirúrgicos.
Al tratarse de una cirugía artroscópica, suele asociarse a menos dolor postoperatorio, menor agresión muscular y una recuperación más rápida en comparación con técnicas abiertas.
Candidato ideal para Bankart
La reparación de Bankart suele recomendarse en pacientes jóvenes, activos y con un primer episodio o pocos episodios de luxación, siempre que no exista una pérdida significativa de hueso en la glenoides o en la cabeza humeral.
Es una opción especialmente indicada en personas que practican deportes sin contacto intenso y que desean conservar al máximo la movilidad natural del hombro.
Entre sus principales ventajas destacan la recuperación funcional progresiva, las pequeñas cicatrices y la preservación de la anatomía original de la articulación. Sin embargo, en deportistas de contacto o pacientes con lesiones óseas importantes, el riesgo de recidiva puede ser mayor frente a otras técnicas como el Latarjet.
La recuperación tras una cirugía Bankart requiere un protocolo específico de rehabilitación, combinando inmovilización inicial, fisioterapia progresiva y fortalecimiento muscular para reducir el riesgo de nuevas luxaciones.
La Técnica Latarjet: El «tope óseo» para casos complejos

Cuando la inestabilidad es más severa, cuando hay pérdida de hueso o cuando el Bankart ha fallado previamente, la técnica Latarjet ofrece una solución más robusta y duradera.
¿Cómo funciona la transferencia de la coracoides?
La técnica Latarjet consiste en transferir un fragmento óseo llamado coracoides, junto con el tendón que lleva insertado, desde su posición original hasta el borde anterior de la glenoides, donde se fija con tornillos.
Este procedimiento genera lo que se conoce como un triple efecto estabilizador:
- Efecto óseo: el fragmento de coracoides amplía la superficie articular de la glenoides, compensando el hueso perdido y creando un tope físico que impide que la cabeza humeral se salga hacia adelante.
- Efecto tendinoso: el tendón conjunto actúa como un freno dinámico adicional cuando el brazo se coloca en las posiciones de mayor riesgo de luxación, como la abducción con rotación externa.
- Efecto capsular: durante la intervención se repara también la cápsula articular, reforzando aún más la estabilidad del hombro.
La cirugía se realiza habitualmente mediante abordaje abierto o, en centros especializados, con asistencia artroscópica. Requiere un período de consolidación ósea del injerto, que condiciona los tiempos de recuperación.
¿Cuándo es preferible el Latarjet sobre el Bankart?
El Latarjet está especialmente indicado en tres situaciones concretas:
-Pérdida ósea glenoidea significativa. Cuando la glenoides ha perdido más del 20-25% de su superficie por luxaciones repetidas, la reparación de tejidos blandos no es suficiente para estabilizar el hombro. El injerto óseo del Latarjet compensa esa pérdida y restaura la geometría articular.
-Deportistas de contacto o colisión. En rugby, lucha, hockey, artes marciales o cualquier deporte donde el hombro recibe impactos repetidos, las tasas de recidiva con el Bankart son más altas. El Latarjet ofrece una estabilización más sólida y una tasa de re-luxación significativamente menor en este perfil de paciente.
-Fracasos previos de Bankart. Cuando una reparación de Bankart ha fallado y el hombro vuelve a luxarse, el Latarjet es la técnica de revisión más utilizada, ya que actúa sobre mecanismos distintos a los que se abordaron en la primera cirugía.
Comparativa: Latarjet vs. Bankart
|
Característica |
Reparación de Bankart | Técnica de Latarjet |
|
Abordaje |
Generalmente Artroscópico | Generalmente Abierto |
| Riesgo de nueva luxación | Mayor en deportistas de élite |
Muy bajo |
| Pérdida de movilidad |
Mínima |
Ligera limitación en rotación externa |
| Recuperación |
Progresiva |
Requiere consolidación ósea |
Recuperación y vuelta al deporte (Return to Play)
La recuperación tras una cirugía de inestabilidad de hombro sigue un proceso gradual que varía según la técnica empleada, el nivel de actividad del paciente y la evolución individual de cada caso.
Fase 1 – Inmovilización (0 a 4-6 semanas). En ambas técnicas, las primeras semanas se llevan el brazo en cabestrillo para proteger la reparación. El objetivo en esta fase es controlar el dolor y la inflamación, y comenzar con movilizaciones suaves del codo, la muñeca y la mano.
Fase 2 – Recuperación de movilidad (6 semanas a 3 meses). Se inicia el trabajo de fisioterapia para recuperar progresivamente el rango de movimiento del hombro. En el Latarjet, esta fase está condicionada por la consolidación del injerto óseo, que hay que respetar para no comprometer el resultado.
Fase 3 – Fortalecimiento muscular (3 a 5 meses). Una vez recuperada la movilidad, el trabajo se centra en fortalecer la musculatura del manguito rotador y la estabilización escapular. Es la fase más larga y, probablemente, la más determinante para el resultado funcional final.
Fase 4 — Vuelta al deporte (a partir de los 5-6 meses). El retorno a la actividad deportiva se autoriza de forma progresiva, comenzando por ejercicios sin contacto y avanzando hacia situaciones de mayor exigencia. En deportes de contacto tras un Latarjet, la vuelta completa puede situarse entre los 6 y los 9 meses. El alta deportiva siempre se valora de forma individualizada, no solo por el tiempo transcurrido sino por los criterios funcionales alcanzados.
Preguntas frecuentes
¿Duele mucho el postoperatorio de una cirugía de hombro?
Es habitual sentir dolor e inflamación durante las primeras semanas, especialmente en las primeras 48-72 horas tras la intervención. En la mayoría de los casos se controla bien con medicación analgésica pautada. La aplicación de frío local y mantener el brazo elevado ayuda a reducir la inflamación en los primeros días. A medida que avanza la recuperación, las molestias disminuyen progresivamente.
¿Qué pasa si se me rompe un anclaje o un tornillo?
Es una complicación poco frecuente. Los anclajes utilizados en la reparación de Bankart y los tornillos del Latarjet están diseñados para soportar las cargas del movimiento normal.
Si se produce un fallo del material, puede manifestarse como dolor localizado, pérdida de estabilidad o sensación de que algo ha cambiado en el hombro. En ese caso, es importante consultar con el cirujano para valorar mediante prueba de imagen qué ha ocurrido y si requiere revisión.
¿Es normal sentir «crujidos» después de la cirugía de inestabilidad de hombro
Sí, es habitual en las primeras semanas o meses. Los crujidos o chasquidos pueden deberse a la reorganización de los tejidos durante la cicatrización, a pequeñas burbujas de gas en la articulación o a la adaptación de las estructuras reparadas.
En la mayoría de los casos no tienen ningún significado patológico. Si los crujidos se acompañan de dolor, limitación de movimiento o inestabilidad, conviene comentarlo en la próxima revisión.
¿Deja mucha cicatriz la cirugía de inestabilidad de hombro?
Depende de la técnica. La reparación de Bankart artroscópica deja únicamente dos o tres pequeñas incisiones de menos de un centímetro, con cicatrices prácticamente imperceptibles a los pocos meses. El Latarjet, al realizarse con abordaje abierto, deja una cicatriz algo mayor en la parte anterior del hombro, aunque en la mayoría de los pacientes evoluciona bien y queda discreta con el tiempo.
¿Cuándo podré volver a conducir?
La vuelta a la conducción depende de si la cirugía se ha realizado en el brazo dominante y del tipo de vehículo.
Como orientación general, con un cambio manual suele ser posible retomar la conducción a partir de las 6-8 semanas, una vez retirado el cabestrillo y recuperada suficiente movilidad y fuerza. En cualquier caso, es el cirujano quien debe dar el visto bueno en función de la evolución individual.
¿Cuándo podré volver al deporte?
No existe una fecha única válida para todos los pacientes. La vuelta al deporte depende de la técnica realizada, del deporte en cuestión y de los criterios funcionales alcanzados durante la rehabilitación. Como referencia orientativa, los deportes sin contacto pueden retomarse a partir de los 4-5 meses en el Bankart y de los 5-6 meses en el Latarjet. Los deportes de contacto requieren mayor tiempo, habitualmente entre 6 y 9 meses, y siempre bajo criterio médico.
La decisión depende de tu perfil
No existe una técnica universalmente superior a la otra. La elección entre Bankart y Latarjet depende de una valoración individualizada que tiene en cuenta la cantidad de hueso perdido, el número de episodios previos de luxación, el tipo de deporte practicado y las expectativas de cada paciente.
Lo que sí es común a ambas situaciones es que un diagnóstico preciso y una indicación bien fundamentada marcan la diferencia entre un resultado excelente y una recidiva.
Si tienes episodios repetidos de inestabilidad o sientes que tu hombro no es de fiar, la consulta con un especialista en cirugía de hombro es el primer paso para encontrar la solución más adecuada a tu caso. ¡Pide cita aquí!

