Cómo afrontar una lesión deportiva

Afrontar una lesión deportiva

Durante la vida deportiva, un deportista puede llegar a enfrentarse a distintas lesiones deportivas.

El momento de una lesión es todo un reto, ya que como deportista, no puedes realizar tus entrenamientos o competiciones. Asimismo, hay unas consecuencias físicas y psicológicas que, en ocasiones, afectan a la hora de llevar una vida normal.

¿Cómo afrontar una lesión deportiva, qué tipo de lesiones existen y qué proceso de rehabilitación seguir?

Te lo contamos todo en este post, ¡comenzamos!

 

¿Cómo afrontar una lesión deportiva?

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La mejor manera de afrontar una lesión deportiva es evitar que ocurran. ¿Cómo? La palabra es: prevención.

Debes pensar en las lesiones deportivas como una regla más del juego, una pieza clave. Si conoces y sigues las reglas del juego correctamente, y si utilizas el equipo adecuado, lograrás prevenir muchas lesiones. 

 

Tipos de lesiones deportivas

Pero, ¿qué tipos de lesiones deportivas existen?

Entre los motivos más comunes por los que ocurren las lesiones deportivas, se incluyen los siguientes:

-Entrenar demasiado.

-Llevar un calzado inadecuado.

-No llevar el equipo de protección correcto.

-No entrenar o practicar un deporte de forma adecuada.

Los dos tipos de lesiones deportivas que existen son:

  • Lesiones por traumatismo agudo: incluyen fracturas, distensiones y esguinces, conmociones cerebrales, contusiones y cortes. Se suele producir debido a un golpe o por la aplicación de fuerza, como por ejemplo en rugby, cuando un jugador o jugadora es derribado/a.
  • Lesiones por sobrecarga: incluyen fracturas por estrés o uso repetitivo y tendinitis. También conocidas como lesiones crónicas al desarrollarse en largos períodos de tiempo, se suelen producir debido a un entrenamiento repetitivo, como por ejemplo correr. 

Si no se tratan a tiempo, este tipo de lesiones pueden llegar a empeorar con el tiempo.

Síntomas de una lesión deportiva

Si crees que te has lesionado, la mejor opción es dejar de entrenar o de practicar la actividad deportiva que estabas realizando. Si estás acompañado, informa inmediatamente a tu entrenador o a algún conocido sobre lo ocurrido y valora acudir a un médico.

¿En qué casos debes acudir a un médico? ¿Qué síntomas debes tener?

-Dolor agudo.

-Hinchazón de la parte del cuerpo lesionada.

-No puedes mover la parte del cuerpo lesionada.

-El dolor persiste o empeora una semana o más después de la lesión.

-Si la lesión es grave y te desmayas o cojeas.

 

Diagnóstico de una lesión deportiva

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El diagnóstico debe incluir:

-Anamnesis y examen físico exhaustivo. La anamnesis deberá centrarse en los movimientos y tensiones físicas de la actividad, lesiones anteriores, secuencia cronológica del inicio del dolor y extensión y duración del dolor antes de la actividad, durante y después de ésta. 

-En ocasiones, estudios de diagnóstico por imágenes (radiografías, TC, RM, gammagrafía,etc.) y derivación a un especialista.

 

Tratamiento y rehabilitación de lesiones

Un correcto tratamiento y programa de rehabilitación de lesiones te ayudará a mejorar y a mantener en forma durante el periodo de recuperación. La rehabilitación puede incluir ejercicios de fisioterapia, manipulaciones realizadas por un fisioterapeuta y aplicación de ultrasonidos o de otros aparatos tecnológicos que te ayudarán a calmar considerablemente el dolor y favorecerán la curación. 

Sin embargo, el tratamiento inmediato de lesiones deportivas agudas es PRICE. ¿Qué quieren decir estas siglas? Protección, reposo, hielo, compresión y elevación.

  • Protección: consiste en descansar y, cuando sea necesario, inmovilizar la parte lesionada, para así evitar más lesiones.
  • Reposo: previene otra lesión deportiva y ayuda a reducir notablemente la inflamación.
  • Hielo: produce vasoconstricción y reduce la hinchazón del tejido blando, la inflamación y el dolor. Recuerda que no debes aplicar hielo directamente sobre la piel, debe estar envuelto en un plástico o en una toalla, máximo 20 minutos. 
  • Compresión: el vendaje de la parte lesionada con una banda elástica para compresión, ayuda a reducir el edema y el dolor. Aun así, el vendaje no debe ser muy firme, ya que sino se podría producir hinchazón.
  • Elevación: la zona lesionada debe ser elevada por encima del nivel del corazón. De esta manera, se facilitará el drenaje del líquido, se reducirá la hinchazón y el dolor. El hielo y la elevación debe aplicarse y realizarse periódicamente durante las primeras 24 horas después de la lesión aguda.

 

Siempre recomendamos que los deportistas lesionados eviten la actividad que produjo la lesión hasta después de la rehabilitación y la curación. Aun así, para mejorar o mantener la condición física, puedes realizar entrenamiento cruzado, es decir, distintos ejercicios que no producirán lesiones ni dolor. Eso sí, debe ser un proceso gradual y de la mano de un profesional (fisioterapeuta, entrenador atlético, etc.).

Al principio, el ejercicio de la zona lesionada debe ser de baja intensidad hasta que se fortalezcan los músculos, tendones o ligamentos debilitados. No es necesaria una inmovilización completa si la lesión es leve, es posible mantener una buena amplitud de movimiento para dirigir la sangre a la zona lesionada y acelerar la cicatrización.

 

Prevención de una lesión deportiva

Para prevenir futuras lesiones deportivas, es posible que necesites incorporar un equipo protector nuevo para proteger la parte lesionada, por ejemplo el uso de calzado modificado, vendas que cuenten con un sostén adicional y protectores almohadillados contra los golpes directos.

Además, será importante que realices el calentamiento adecuado antes de tus sesiones de entrenamiento o partidos, todo de forma gradual, hasta alcanzar el nivel que tenías antes de la lesión. Esto incrementará la temperatura muscular y hará que los músculos sean más flexibles, fuertes y resistentes a otra lesión. 

El calentamiento sirve tanto para preparar físicamente al cuerpo, como mentalmente.

El propio ejercicio te ayudará a prevenir lesiones, ya que los tejidos se hacen más resistentes y toleran la fuerza que experimentan durante la actividad deportiva. Asimismo, la flexibilidad y el acondicionamiento generalizado ayudarán a evitar lesiones a los deportistas.

 

En definitiva, no existe una receta mágica para curar una lesión deportiva de un día para el otro. Sin embargo, siguiendo las instrucciones de un especialista médico y siguiendo un buen tratamiento y proceso rehabilitación, lograrás recuperarte en un corto periodo de tiempo y podrás volver a realizar la actividad deportiva que tanto te apasiona.

Además, será importante que tomes las medidas de prevención pertinentes para evitar otra posible lesión deportiva.

Nosotros podemos ayudarte a recuperarte de esta lesión, solo debes contactarnos en este link ¡y evaluaremos tu caso de manera personalizada!

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